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ERROR

Algo va mal. Los yogures de cereza no me saben tan bien como de costumbre.  ¿Qué me pasa? ¡Qué insatisfacción! Igual debería… Tomar… ¿Yogur griego? Pero… ¿Y si me gusta demasiado y ya no puedo dejar de tomarlo? MEEEEEEEEEEEK. ERROR DE SISTEMA. No, no, no. Mejor no jugársela. He tenido un sueño. ¿Qué significa? Carrefour me ha propuesto hacerme socia de su club. MEEEEEEEEEEEEK. ERROR DE SISTEMA. Demasiado compromiso, por dios. Llevar siempre su tarjeta en la cartera. Comprarles a ellos la gasolina del coche. ¡Quiero sentirme libre y no ser miembro del club Carrefour ni del club de los poetas tuertos! Libre, libre en el mundo. Libre.  ¿Quedamos el domingo de la semana que viene? MEEEEEEEEEEEEEEK. Demasiada antelación, me gusta improvisar. ¿Comemos pizza? MEEEEEEEEEEEK. ¿Me das un beso?MEEEEEEEEEEEEK. ¿Bebemos agua? MEEEEEEEEEEEEEK. Vamos… MEEEEEEEEEEEEEEK. ¿Te importa… MEEEEEEEEEEEEEEK. Y… MEEEEEEEEEEEEEEK.


Disculpe, ¿señor electricista? Sí, mire, se me han fundido los plomos…

De un majareta y su locura

De un majareta y su locura
Como bien dijo cobacho, febrero ha llegado y con él toda la locura que lo rodea y nos vuelve majaretas.
Para muchos de ustedes no es más que una fiesta de diversión, alcohol y gente con el carajo fuera meando en cualquier esquina de Cádiz,  o simplemente un concurso de carnaval que televisan los del canal sur y que no entendéis ni la mitad de lo que dicen mientras cantan. 
Para mi es mucho más que eso, es el nerviosismo previo a escuchar una agrupación que me gusta, es ese estado de felicidad al entrar en el falla, son los buenos momentos que he pasado y pasaré con mis hermanos y amigos, son aquellas coplas que en tantas noches nos desgarraba la garganta como la que pide paso para salir. 

Se podría decir que para mí el carnaval es un recuerdo. 
Un recuerdo a la madre que me ha parido y que desde pequeño me metió este veneno que es el carnaval.
Un recuerdo a esas explicaciones que me daba tan simples y que a mí me sabían tanto a gloria, tales como: “el cuarteto son MUY POCOS con MUCHO AHJE”, “la chirigota es la que te hace reir”, “el coro son una harta de gente” y “la comparsa es la pasión del falla, la que canta bonito y es capaz de hacerte llorar”. Cuanta razón tenía la jodía, aun me acuerdo de las lágrimas que se nos saltaron a los dos al escuchar este pasodoble.
Son aquellas noches y sus horas de sueño que tumbado en la cama sacrifique por escuchar las coplas que tanto me gustaban con una radio y unos auriculares, dejándome al día siguiente cual zombi deambulando muerto de sueño.
Son aquellas coplas que me distrajeron mientras sufría de desamor y otras guerras que me quitaban el sueño noche a noche. 
Para mí el carnaval es todo aquello que me devuelve a mi infancia y a aquellas mágicas noches junto a mi hermano y a mi madre escuchando las finales del falla.
Nunca podré olvidar esa noche del 2002 que mi madre me soltó algo así como: “niño, ahora te callas y escuchas que vas a ver lo que es bueno de verdad”. Aún puedo sentir como se me ponían los vellos de punta con aquello que había escuchado y que a decir verdad, aún no entendía en su totalidad lo que estaban cantando. Que menos decir que aquello que escuché y casi me hace levitar fue la preciosa presentación de la revolución, sin menospreciar a otra comparsa que concursó y gano el mismo año como eran aquellos ángeles caídos, una de mis favoritas.
Solo espero no caer en el gravísimo error que están cayendo muchos de perder la pasión que le tengo al carnaval por culpa del fanatismo/derrotismo hacia los diversos autores, espero no caer en ese marujeo que rodea las tablas del falla cual sálvame deluxe hablando de banalidades como peleas y demás pamplinas entre autores/integrantes de las diferentes agrupaciones.
Lo único que pido es poder seguir teniendo esa pasión que tenía aquel niño que se sentaba al laito’ de su madre y hermano, que se ponía ciego de gomitas y le daban las tantas escuchando aquellas coplas de carnaval que han convertido  a ese enano en un maldito majareta con su locura: el carnaval.

Solo entiende mi locura quién comparte mi pasión.