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El regreso de KTB

Érase una vez un elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona,
que le gustaba hacer cosas de elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

Pasaba con este elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona,
que no le gustaban los cacahuetitos.

Solo le gustaban los pepinitos
y estaba agustito con medio kilito
el elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

Vió a una tetorrona con cara guarrona
pidiendo de forma gorrona:
la elefantita con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

La tetorrona se metió la trompa flexible en el coño
porque llevaba una semana sin follar y no podía resistirse más,
pero como estaba cachonda decidió
tirar de agenda y tener sexo salvaje esa noche.

Y así fue como se reencontró
con el enano que se tiraba antaño,
aquel del falo kilométrico y la cara de Messi borracho.
Una cosa compensaba la otra.

Pero lo que más le dislocaba era el orto.
Ay que decir del orto de aquel enano...
años habían pasado,
centímetros se había dilatado.

En pleno auge neurosicológico,
Te podría decir algo rimado con zoológico
Mas no me gustaría ser repetitivo,
Por favor camarero: un aperitivo!!!

El aperitivo es una fresa,
pero no te confundas, no me la pone tiesa
Prefiero el chupito de Absenta,
Cualquier otra cosa no me interesa.

Y así el elefantito despertó
Triste comprendió que solo soñó
Con una noche babosa
Sin parangón.

A falta de voz, buenas son letras.

No sé si me habréis leído por ahí, pero hoy estoy afónica, ¿por qué? No lo sé, será todo a causa de no tener primavera ¬¬.

Así que como no puedo gritar, ni emocionarme en voz alta, lo escribiré. Quedan dos días para #kilothebabaelregreso porque sí queridos y queridas, Nunu está aquí, ha venido de tierras británicas para acompañarnos así que la sección Cádiz, la sección Córdoba, y la sección Lucena se reúnen en la base después de cuatro meses nada menos para volver a vivir historias, risas, insultos y todo lo que se nos vaya ocurriendo.

En este viaje contamos con un invitado al que le tendremos que enseñar lo que es el rallador de queso y quizás incluso la Virgen d'Araseli para que comprenda por qué a Isra le gusta santear, o mejor no, que vaya descubriendo.

Ah, se me olvidaba, nos estamos haciendo famosos, ya hasta tenemos difusión en radio Lucena gracias a Soraya, de aquí a na, (su puta madre se ha vuelto a poner a llover) podremos salir en los 40, europa FM, y si me apuráis optar a un premio de ésos de blog, vale sí, me estoy flipando, pero dejadme que me motive.

No olvidéis que el hashtag del reencuentro es #kilothebabaelregreso y podéis buscar los tuits en tuiter, o también podéis mencionarlo en FB y decir las ganas que tenéis de encontraros con nosotros por las calles de Lucena. (Estaremos en el tonel, la cuesta, el bohemia y si hacemos experimentos a saber dónde, si no, llevamos el móvil).

Os lleno de babas mucho.

Experimento babosil en "La Orillita del Río"

Una vez ingeridos los mililitros necesarios para nuestra misión, y tras haber calentado nuestros motores HS (Hijoputismo Sorayiano) nos disponemos a estudiar los especis, espexe, especímenes (escupiendo entre medias) existentes en nuestra querida y nunca suficientemente alabada Lucena (je je je).

Primero: quitemos el perdigón de la pantalla.

Segundo: pongamos, por poner un poner, que el lugar en el cuál se realizará el estudio se llama: La Orillita del Río. Y ponemos por poner este poner POR NO DAR NOMBRES QUE EMPIEZAN POR RI-, Y ACABAN POR -VERA. Que podríamos haber dado nombres, po' sí, que no lo hacemos, po' también.

En pos de la ciencia, y como paso imprescindible, intentamos entrar en este pub bajo peligro de convertirnos en algo que no somos, adquiriendo cualidades y características nada relacionadas con nuestra esencia de ser, corriendo el riesgo de salir de allí siendo algo que no somos: pijohs luhsentinohs deseando que llegue la semana santa y el día de la vihgen d'arahseli

Mardá:  hay que esperá cola pa' entrá. Y lo malo es que el mamón de Cobacho lleva sudadera. Esperamos un rato. Mientras tanto, nuestro informal amigo que sale con sudaderas en sábado noche, tiene un dèja vu y un flashback en la cola. ¿De qué era? Pues no me acuerdo, no lo apunté en el momento y las lagunas de esa noche emborronan partes que sólo Soraya puede recordar.

Como de costumbre, nuestro primer paso para acceder al local objeto de estudio es poner cara de no repudio la fauna existente dentro de este local, la de persona agradable, responsable y razonable y, por supuesto, la cara que nunca sabe poner bien Comich: no voy borracho.

Conseguido, con suerte el portero con acento del este europeo no se ha fijado en el facepalm de Isra al ver que Comich intenta sonreír con cara de tejuroquenamáquematomaouna fallando estripitosamente, para no variar, y logramos entrar en el colorido antro de refinada decoración y música reguetoniana.

Tras pasar el vestíbulo de independencia de cristal, Cobacho se pierde mirando un culo, y después por poco se cae escribiendo esto en el móvil. Ardua tarea la de realizar estudios científicos y tomar notas en un smartphone de pantalla resquebrajada mientras aún está fermentando en su estómago la levadura de La Cobacha (cerveza realizada por Jezú, Isra y, cómo no, nuestro intrépido, guapete y soltero científico cervecero).

Lo primero que notamos es una gran conglomeración de un sector de la población lucentina incapaz de relacionar zona de baile con bailar (gran razonamiento). Observamos que la gran mayoría no ha superado la ESO (pero por la edad, no es que pensemos que sean tontos).
La pose de la población objeto de estudio es la conocida como "El Playmobil" (o clí pa' los lectores gaditanos): sólo permite un leve movimiento de cadera con cubata en mano.

Sigue la noche, cada vez nos adentramos más en el pensamiento y sentir de nuestras cobayas de laboratorio. Poco a poco nos atrevemos a bailar como ellos, a movernos como ellos, y ¡aaargh! ¡¡nos encontramos con Povedilla!! Sora quiere hacerle una entrevista, pero los hermanos Cobacho se niegan rotundamente, no puede ser Povedilla: no lleva gafas.

La noche se desarrolla sin más incidentes que las caídas de ciertas féminas resultantes del babeo incesante de Comich.

Anotaciones del expermiento: 
- Olor corporal.
- Isra es un soso que no quiere bailar y además nos lo impide a nosotros con un "palmas no".
- A ciertas horas sólo quedan depredadores, o como diría Arza: competencia.
- El dj es una puta mierda.
- Y la música tambien.
- Los hermanos Cobacho, no pudiendo soportar más la tortura, solicitan terminar con el experimento, pero Soraya quiere escuchar la música pese a la mediocridad de su bailar.
- Finalmente el Dj vuelve a hacer una demostración de su habilidad al tocadiscos y de su gran repertorio de reguetón ochentero (existe, en este bar existe) y música electrónica deprimente, y convence a Soraya para abandonar el local.

Conclusión: cuando Cobacho bebe no sabe ponerse una sudadera bien y acaba metiendo las manos en los bolsillos que, misteriosamente, están en la espalda.
Colorario: azul azabache, negro manchón.
Teorema: Si te encuentras con Povedilla por Lucena, no lo entrevistes, no es él.


(Este experimento no tiene como objetivo el de insultar a nadie, ni el de ridiculizar las creencias, formas de bailar, de divertirse o de peerse en lugares públicos de nadie. En caso de sentirte molesto con alguna parte de esta entrada, antes de cagarse en los muertos, madre, padre o tutor de alguno de nuestros componentes, recuerde que ellos no tienen la culpa de que seamos así de gilipollas. Si desea realizar algún comentario hiriente o insulto, rogamos sea usted original y nada ordinario, no se conforme con un ordinario "queosfollen" o "tuputamadre". Entre todos podemos crear un mundo lleno de insultos con ingenio e imaginación.)