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De la transcendencia universal de la comunicación profunda (o Cómo una conversación de Whatsapp acaba convertida en entrada)

“Puedo escribir y no disimular
es la ventaja de irse haciendo viejo”

A esta conclusión llegué ayer en una charla nocturna con algún/alguna amigx por Whatsapp de cuyo nombre no quiero acordarme que permanecerá en el anonimato (por aquello de la protección de la fuente y tal).

Caprichos de la vida, o un subconsciente muy puñetero, me han llevado a escuchar esta maravillosa canción, y recordar toda esa conversación, de Fito & Fitipaldis.

Y es que resulta que en plena “Era de la Comunicación” (la de la Información quedó atrás hace tiempo ya, o eso creo) hablamos con todo el mundo menos con nosotros mismos  (quizá por ello surgen tal cantidad de blogs, no sé). Esos ratitos que teníamos para nosotros mismos se han convertido en ratitos para hablar con tus amigos “los que están lejos”, para leer chistes malos en los grupos de Whatsapp (sí Cobacho, esto va por ti) o  para ver vídeos de gatitos (que aunque son una cucada, seamos sinceros, no aportan nada productivo a nuestra vida).

Ya no nos escuchamos y, como no nos escuchamos, nos tenemos que leer, que estamos más familiarizados con eso al parecer. La cuestión es que al escribir en un sitio personal, o al hacerlo a cierta edad, - o puede que sea solo por la coyuntura personal que en un momento determinado te precipita a ello -, te sinceras contigo mismx y con el mundo, sin disimular.

Y descansas.

Y aprendes.


Y, lo peor de todo, le coges el gustillo, aunque eso no signifique dejar de leer los chistes malos.




La mezcla explosiva.

Hay muchas cosas que dicen que no se pueden mezclar: la familia y el dinero, el amor y los negocios y, cómo no, las relaciones y las amistades. Pero, ¿por qué?

Piénsalo un momento, ¿qué te impide realmente tener como amig@ a un ex, rollo o accidente?

Es más, si la gente que está en pareja arregla sus problemas con sexo, ¿por qué cuando es en sentido contrario todo se estropea? No tiene ningún sentido, es más, debería ser al contrario, debería haber mucha más confianza para decir las cosas, total, ya no hay secretos.

La gente se complica la existencia tontamente.

Ahora vendrá el listo de turno y dirá: 
“es que los sentimientos…” 
¿Qué sentimientos? Primero, puede que ni si quiera los haya, en ese caso, es como empezar de cero y, llamadme rara, pero si te has podido acostar con una persona, dudo mucho que no te caiga lo suficientemente bien como para tomar un café, salvo que tengas algún tipo de adicción al sexo, en ese caso mejor visita a un terapeuta.

Segundo, en caso de que sí que los haya, da igual que sea por una o las dos partes, ¿qué? Todos hemos pasado alguna vez por algún amig@ que se nos cuelga de otro (quizá nosotros mismos hayamos sido protagonistas de eso) y hemos estado todos juntos, como si nada, hasta que se ha pasado ese cuelgue ¿se ha acabado el mundo? No.

Ahora vendrá otro listo: 
“es que el tiempo…”
Nada, pamplinas. Esto es igual que un resfriado: lo vas a pasar en una semana si no tomas nada (en este caso, si no ves a esa persona) o en siete días si te medicas (manteniendo el contacto).


Entonces, ¿qué ocurre? Pues fácil, la humanidad es imbécil. Y punto.

Beer or not to be. There isn't any question.

Las mieles del deseo tienen un nombre
y tienen un color, que casualidades
de los ingredientes, es ambarino
como la miel.

Las mieles del deseo te dejan
marca en los labios, en el
bigote, y un amargo sabor
al tragar.

Las mieles del deseo me desean,
sí que lo hacen, no podría yo
profesarles este deseo que adentro llevo
si el sentimiento no fuera recíproco.

Las mieles del deseo se sirven frías,
unas más que otras, y a ser posible
en vaso de cristal.

Pero sobretodo, las mieles del deseo,
tanto esta que describo, como otras,
son mucho mejor en compañía.

He vuelto


He vuelto, pero no como la canción esa de El Barrio que he escuchado entre mil y dos mil veces en la última semana; he vuelto de las vacaciones.

He vuelto al fresquito de Córdoba, que oye, dicen que no ha estado haciendo calor, me debía estar esperando a mí. Y bueno, no es que haya hecho nada súper interesante, no me he ido al extranjero (ni a Portugal y eso que lo tenía al lado), ni me he acostado a las 9 de la mañana, que por otro lado lo agradezco. Pero quizás os pueda contar algunas cosas de este periodo de no venir a trabajar.

Cosas como salir el viernes de trabajar e inaugurar tus vacaciones y encontrarte a gente del trabajo con cierta responsabilidad, digamos con alguna cerveza, o muchas de más, Que eso está bien, pero lo malo es que te paren en mitad de la calle y se les vaya la olla charlando como si fueras su mejor amiga.

Como irte a Benalmádena temprano, parar en Málaga a desayunar porque no llevas prisa y lo que vas a coger es el cercanías, y que tarden una hora, en servirte el desayuno (Cafetería Sabora, al salir del vialia como para la estación de autobuses, cero recomendable). y ya te pongas de mala hostia.

O ir a un bar de tapas y que te pongan las papas bravas más picantes que hayas comido nunca y termines diciéndole al camarero que eso no se lo come ni él, y que sí, te dé la razón. Creo que si lo pienso aún me pica la lengua.

Puede que una de las cosas que no se me olvidarán es que tuve una boda, fue estupenda en todo, pero hacía calor que se m caían goterones de sudor hasta por las piernas, es lo que tiene casarse en agosto en Córdoba, que lo normal es que te toque un día absolutamente calorífico.

No me olvidaré que nos fuimos a Huelva en tren para ir a Isla Cristina, pedimos ayudan en Renfe, porque mi abuelo está mayor y le cuesta andar, en Córdoba genial, pero en Huelva, me hubiera dado tiempo a bajar a todas las personas de una en una antes de que viniera el señor de Atendo. Y allí estaba yo, con mis dos abuelos, cuatro maletas y andando a 20 cm por segundo.

Mi abuelo bebiendo sorbitos de gin tonic y diciéndole a mi abuela que era tónica en el chiringuito de la playa...

Fiestas que duran más de 12 horas y al día siguiente más, mi casa que era lo más parecido a una casa de acogida, siempre había gente que no vivía allí y lo mejor es levantarte por la mañana y no saber a quién vas a encontrarte para desayunar...

Por lo demás, vacaciones normales, descansando, leyendo, en la playa y con mucha gente.

Estamos preparando septiembre, ya queda menos para volver a juntarnos, y pienso eso porque cuanto más ocupada esté menos me acuerdo de que he vuelto, a la rutina, al trabajo, a lo mismo de siempre, aunque a veces, es necesario.

Chiclanan Horror Story

Los estertores de la nocturnidad proclamaban la llegada de un nuevo mes al calendario. 31 de julio de 2014, 23:59 horas de la noche. En un no tan apartado patinillo de una bonita pero repleta de escalofriantes secretos urbanización en la zona costera de Chiclana, se reúnen un dispar grupo de jóvenes entre los que no me incluyo, y un viejo, yo, provenientes de diferentes puntos de la península ibérica, contando con un total de 10 componentes a dividir a partes iguales entre hembras y varones. Si nos organizamos bien follamos todos, pensé yo, pero el cobrizo reflejo que descendía de las nubes sobre nuestras cabezas tenía otros planes para nosotros.

La noche se presentaba de un rojizo burdeos que sólo las féminas presentes en la reunión lograban calificar como tal, y que los más hombríos de nuestra humilde congregación definían como: "iyouu, ¡no está feo el cielo ompare!". Los temas de conversación debatidos en la mesa recorrían el amplio abanico que va desde la visión de fantasmas en el pasillo de casa por un asustado niño de 10 años, hasta la visión de una sóla persona en el mismo pasillo de la misma casa por el mismo niño que ya no estaba asustado porque ya no tenía 10 años y que por ello miraba al fantasma diciendo bah, qué pesao eres blancucho de mierda. Bueno, quizás los temas de conversación no eran demasiado variados, pero qué otra cosa podíamos hacer estando frente a una vela ahuyenta-mosquitos que se debía haber quedado sin pilas presidiendo la mesa junto a una cruz de romero verdadera fabricada por el abuelo del niño que veía fantasmas en el mismo pasillo de su casa sin darse cuenta que en realidad estaba mirando por la ventana trasera de su habitación que da al callejón de entrada al Centro de Rehabilitación Lindsay Lohandejado Oloestánintentado. Si os soy sincero, yo tampoco soy capaz de leer esta parrafada de un tirón sin asfixiarme. Al igual que tampoco fui capaz de entender en toda la noche el significado de "cruz de romero verdadera" ¿Acaso las hay de mentira? ¿Deben tener las cruces de romero unas dimensiones y proporciones exactas para ser de verdad? Porque de ser así debe ser bastante complicada la fabricación de dichas cruces de romero verdaderas, ya que ninguna de sus cuatro partes eran simétricas. 

Los minutos corrían despavoridos como jóvenes titulados en busca de un futuro fuera de España. Se acercaba la hora de la verdad, en la que poner a prueba los nervios de acero de nuestra estructura molecular. Más nerviosos que Pepa Pig en el día de San Martín, nuestros aventureros amigos miraban sin parar el reloj a la espera de la llegada del undécimo en discordia, el que le diera sentido al adjetivo calificativo que he usado al principio para describir el grupo: dispar. El cada vez más colorado cielo nos invitó a abandonar nuestra terrorífica desventura con un par de gotas insignificantes. Creo que esa noche el cielo estaba puesto a dedo por Fátima Báñez, ya que sus medidas de creación de miedo eran similares a las de creación de empleo de nuestra afrankensteinada ministra.

Mientras los minutos pasaban y pasaban, nuestra compañera babosa Soraya nos deleitó con las inverosímiles historias de Iome Kanont Uscastas, la niña medio francesa medio congoleña del sur que habitaba en el pozo de su sótano. Sí, inverosímiles ¿cómo me las voy a creer Soraya? ¿quién coño tiene un pozo en un sótano en el que vive una niña que lleva como nombre un chiste malo de Yo me cago en tus castas?

En esto que se empiezan a escuchar ruidos dentro de la casa. Un incesante tintineo de llaves, un no parar de pasos de pies pequeños pero musculosos, un caudaloso chorro de algún líquido de alta fluidez cayendo interminable sobre lo que parecía ser un depósito de heces humanas.
De repente todo quedó en silencio, un cuerpo se movió en la oscuridad dejando entreabierta la puerta del baño, permitiéndonos vislumbrar las femeninas formas de la sombra proyectada por la luz proveniente del ojo de buey que coronaba la ducha. Finalmente el cuerpo hizo acto de presencia: era Nuria, había ido a mear.

Tras el primer susto de la noche aumentaron las ansias de los cuerpos carnosos por la espera del úndecimo en discordia. Una de las compañeras sacó una bolsa de pipas de girasol tostadas y aderezadas con más sal que el culo de un bebé tras cuatro horas de playa. La chasqueante rutina del coger una pipa, morderla y sacar el grano con la puntita de la lengua pareció tranquilizarnos pese a todo. El cielo, tras su parón de hora y media para el desayuno (¿veis como era funcionario?), intentó de nuevo hacer como que nos mandaba a casita para que tita Fati no se mosqueara. Estas nuevas gotas no venían solas. Su leve caer húmedo los sorprendió con la llegada de Carlos, el esperado, y su gran alteración etílica. De nuevo el cielo volvió a fallar en su labor.

Una vez todos reunidos, la tensión existente disminuyó hasta los límites del aburrimiento de tal forma que, con el correspondiente decrecimiento en la respiración de nuestros protagonistas, provocó un cambio en la presión que soportaba la disfuncional vela anti-mosquitos, haciendo que ésta se apagase ipso facto. Los efectos de este inquietante suceso podrían haber sido descritos por Stephen King a la perfección, elucubrando sobre todas y cada una de las caras de espanto y terror dibujadas en cada uno de los allí presentes mientras el humo de la vela ascendía humeante, que para eso es humo, hasta diluirse en el cargado aire del crepúsculo. Pero no, lo he escrito yo, y no me negaréis que ha quedado bien.

Puesto que la esperanza es lo último que se pierde, y el nuevamente acojonado grupo de amigos aún creía en la eficacia de la vela para quitarles de encima a los molestos mosquitos, volvieron a encender la vela, y cuál fue su sorpresa cuando vieron atravesar de lado a lado de la casa una misteriosa sombra misteriosa. Sí, era misteriosamente misteriosa. Se deslizaba cual sábana al viento sobre el suelo, los pasos de la sombra por las salas contiguas al salón eran inaudibles, pero no así lo eran los metálicos sonidos que nos avisaban de su aparición. O la caída de objetos al suelo tras un tenso silencio. O el fluir de grifos abiertos simultaneamente. Sólo faltaba oír el intermitente botar de una pelota o canica por las escaleras y más de uno habría tenido que tirar su ropa interior a la basura.

Nuestros valientes cagaosdemierda feos amigos no parecían salir de su asombro. El cielo permanecía del mismo color, imperturbable, nublado como él solo. La noche había devorado todo ruido proveniente de cualquier lugar ajeno a la casa (exceptuando los bostezos del sobrino ministerial de rojo). Mientras tanto, la sombra seguía jugando con la imaginación del que cree que una cruz de romero verdadera, ahumada por los vapores del pestoso producto químico de la vela, podía provocar la aparición de fantasmas en casas. Vagaba la sombra por la casa, movía llaves, tiraba objetos al suelo, jugaba al abrir y cerrar de puertas, e incluso se atrevía a reproducir una suerte de escalofriante risilla pueril, acompañada por un chirriar de pies por el suelo. Sí, los pies chirrían, sobretodo cuando llevas suelas de goma en las zapatillas. Iiiiiiihhh. Exacto, ése sonido, ¿jode eh?

Con más temor a la bronca de su madre que al propio fantasma en sí, el más valiente de todos se atrevió a entrar en casa. No le quedaba otra, era la suya propia, y al resto de compañeros les sudaba tres carajos que el fantasma se quedase allí esa noche o el resto de su vida muerte. Las niñas aterrorizadas no se atrevían a mirar por la ventana, los niños, borrachos perdidos, no paraban de hacer ruidos con la boca y murmurar entre susurros las típicas frases rancias tales como pásame'lporro, cogedlo ahí, é un fistro de fantasma duodená, la maté'nagosto la caló apretaba.

Sin nadie esperarlo, una frenética risotada sonó histérica desde el interior de la casa. Jorge, el aventurero dueño de la casa, había visto algo, no sabía el qué, pero no podía parar de reír cual poseso por el espíritu raggatanga. Todos le observaban perplejos, los ojos fuera de las órbitas y la boca desencajada en un gesto de descojone máximo. Volvieron a sonar llaves, a caer objetos, grifos abiertos y pasos apresurándose a la ventana. ¡Dani para ya!, gritó Carlos, el undécimo en discordia, ¿pero cómo voy a ser yo, gilipollas, si estoy escribiendo? dije yo. Cuando de repente, ¡BLAM! un palo de escoba golpea fuertemente la ventana a la que estaban todos asomados. Todos se apartaron de un salto enorme hacia atrás, las niñas presentes gritaron de terror, los niños se hicieron los duros mientras se sujetaban algo por detrás del pantalón con las manos, nuestros babosas allí presentes estaban cada uno en una punta del patio: Soraya agarrada al árbol rezándole a Iome Kanont Uscastas, Nuria meando de nuevo en el arriate más alejado del patio, y yo, Cobacho, escribiendo esto: esto.

Cayó la escoba de la ventana, y tras una risita de niño chico, empezó a surgir de debajo de la ventana lo que parecía una bragafaja color carne de la talla XS. Conforme la bragafaja subía, nuestros compañeros se alejaban más y más de la ventana, cuidadosamente, sin movimientos bruscos, no vaya a ser que una bragafaja color carne de la talla XS los viese moverse con sus inexistentes ojos y les diese un bocado con su inexistente boca. Qué le vamos a hacer, el miedo es irracional. Y mis amigos medio carajotes.

Se escuchó un golpe alejado, todos desviaron la mirada de la ventana un instante, y al volver a ella, ahí estaba la imagen, impertérrita, impermeable, impersonal. No era una bragafaja color carne de la talla XS, no. Era la rodillera que está usando nuestro amado Cobacho para su esguince leve de rodilla y, como no podía ser de otra forma, la portaba él mismo en la cabeza. Tras un primer segundo de estupefacción, le siguieron los hijodeputa, lo sabíamos, qué cabrón, sabía que eras tú desde el primer momento, pronunciados por nerviosas caras mientras se deshacían de las heces ancladas a la pernilla del pantalón.

Sí, sí, todos sabíais que era yo, pero aquí huele a caquita, chavales.

Cádiz, las clases y los amigos.

Hoy recibo las notas de mi primer curso de Dirección de Cocina. Y viendo que no se si estaré aquí este verano (todo depende de si encuentro trabajo) pues quiero hacer una entrada para homenajear estas tierras que me han aportado tanto, estas tierras en las que te puedes perder entre rayos de luz reflejados en el mar, espuma de las olas entre los dedos de tus pies y una brisa que es tan odiada como amada.

Pero este homenaje debe ser más que a esta tierra, a sus gentes, y en concreto a estas personas que me han aportado muchísimas cosas desde que llegue, a mis compañeros de clase, aunque algunos más que compañeros son mis amigos. Estos con los que hemos pasado las quiñonadas*, con los que me he reído hasta llorar y con los que he pasado un curso de escándalo. A todos ellos, incluso a los que apenas veía les quiero dedicar esta entrada y sobre todo darle las gracias por todo.


Por último no puedo terminar esta entrada sin hablar de mis hermanos del fifa, esos a los que les arrebato unos puntillos decisivos que hacen que no ganen la liga. Esos con los que he pasado los mejores momentos y que son los que hacen que no pueda arrepentirme de estar aquí. Y sé que estaréis pensando que esto es una moñería muy gorda, tal vez lo sea, pero si no os gusta os podéis ir al carajo. No puedo terminar este texto sin despedirme de mi “compañero de piso” según Manuel… espero que te escojan en Málaga hermano y que sigamos en contacto, porque dentro de unos años quiero ver cómo me dices que tienes ya una plaza fija de profesor y le has dado biberón en boca a todos los que se presentaron XD. Un abrazo mu grande, eres un crack de los que no abundan chef Coronado. Se te echara de menos, pero hoy fiestón de los buenos para darte una despedida como te mereces.

El regreso de KTB

Érase una vez un elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona,
que le gustaba hacer cosas de elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

Pasaba con este elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona,
que no le gustaban los cacahuetitos.

Solo le gustaban los pepinitos
y estaba agustito con medio kilito
el elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

Vió a una tetorrona con cara guarrona
pidiendo de forma gorrona:
la elefantita con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

La tetorrona se metió la trompa flexible en el coño
porque llevaba una semana sin follar y no podía resistirse más,
pero como estaba cachonda decidió
tirar de agenda y tener sexo salvaje esa noche.

Y así fue como se reencontró
con el enano que se tiraba antaño,
aquel del falo kilométrico y la cara de Messi borracho.
Una cosa compensaba la otra.

Pero lo que más le dislocaba era el orto.
Ay que decir del orto de aquel enano...
años habían pasado,
centímetros se había dilatado.

En pleno auge neurosicológico,
Te podría decir algo rimado con zoológico
Mas no me gustaría ser repetitivo,
Por favor camarero: un aperitivo!!!

El aperitivo es una fresa,
pero no te confundas, no me la pone tiesa
Prefiero el chupito de Absenta,
Cualquier otra cosa no me interesa.

Y así el elefantito despertó
Triste comprendió que solo soñó
Con una noche babosa
Sin parangón.

A falta de voz, buenas son letras.

No sé si me habréis leído por ahí, pero hoy estoy afónica, ¿por qué? No lo sé, será todo a causa de no tener primavera ¬¬.

Así que como no puedo gritar, ni emocionarme en voz alta, lo escribiré. Quedan dos días para #kilothebabaelregreso porque sí queridos y queridas, Nunu está aquí, ha venido de tierras británicas para acompañarnos así que la sección Cádiz, la sección Córdoba, y la sección Lucena se reúnen en la base después de cuatro meses nada menos para volver a vivir historias, risas, insultos y todo lo que se nos vaya ocurriendo.

En este viaje contamos con un invitado al que le tendremos que enseñar lo que es el rallador de queso y quizás incluso la Virgen d'Araseli para que comprenda por qué a Isra le gusta santear, o mejor no, que vaya descubriendo.

Ah, se me olvidaba, nos estamos haciendo famosos, ya hasta tenemos difusión en radio Lucena gracias a Soraya, de aquí a na, (su puta madre se ha vuelto a poner a llover) podremos salir en los 40, europa FM, y si me apuráis optar a un premio de ésos de blog, vale sí, me estoy flipando, pero dejadme que me motive.

No olvidéis que el hashtag del reencuentro es #kilothebabaelregreso y podéis buscar los tuits en tuiter, o también podéis mencionarlo en FB y decir las ganas que tenéis de encontraros con nosotros por las calles de Lucena. (Estaremos en el tonel, la cuesta, el bohemia y si hacemos experimentos a saber dónde, si no, llevamos el móvil).

Os lleno de babas mucho.

Experimento babosil en "La Orillita del Río"

Una vez ingeridos los mililitros necesarios para nuestra misión, y tras haber calentado nuestros motores HS (Hijoputismo Sorayiano) nos disponemos a estudiar los especis, espexe, especímenes (escupiendo entre medias) existentes en nuestra querida y nunca suficientemente alabada Lucena (je je je).

Primero: quitemos el perdigón de la pantalla.

Segundo: pongamos, por poner un poner, que el lugar en el cuál se realizará el estudio se llama: La Orillita del Río. Y ponemos por poner este poner POR NO DAR NOMBRES QUE EMPIEZAN POR RI-, Y ACABAN POR -VERA. Que podríamos haber dado nombres, po' sí, que no lo hacemos, po' también.

En pos de la ciencia, y como paso imprescindible, intentamos entrar en este pub bajo peligro de convertirnos en algo que no somos, adquiriendo cualidades y características nada relacionadas con nuestra esencia de ser, corriendo el riesgo de salir de allí siendo algo que no somos: pijohs luhsentinohs deseando que llegue la semana santa y el día de la vihgen d'arahseli

Mardá:  hay que esperá cola pa' entrá. Y lo malo es que el mamón de Cobacho lleva sudadera. Esperamos un rato. Mientras tanto, nuestro informal amigo que sale con sudaderas en sábado noche, tiene un dèja vu y un flashback en la cola. ¿De qué era? Pues no me acuerdo, no lo apunté en el momento y las lagunas de esa noche emborronan partes que sólo Soraya puede recordar.

Como de costumbre, nuestro primer paso para acceder al local objeto de estudio es poner cara de no repudio la fauna existente dentro de este local, la de persona agradable, responsable y razonable y, por supuesto, la cara que nunca sabe poner bien Comich: no voy borracho.

Conseguido, con suerte el portero con acento del este europeo no se ha fijado en el facepalm de Isra al ver que Comich intenta sonreír con cara de tejuroquenamáquematomaouna fallando estripitosamente, para no variar, y logramos entrar en el colorido antro de refinada decoración y música reguetoniana.

Tras pasar el vestíbulo de independencia de cristal, Cobacho se pierde mirando un culo, y después por poco se cae escribiendo esto en el móvil. Ardua tarea la de realizar estudios científicos y tomar notas en un smartphone de pantalla resquebrajada mientras aún está fermentando en su estómago la levadura de La Cobacha (cerveza realizada por Jezú, Isra y, cómo no, nuestro intrépido, guapete y soltero científico cervecero).

Lo primero que notamos es una gran conglomeración de un sector de la población lucentina incapaz de relacionar zona de baile con bailar (gran razonamiento). Observamos que la gran mayoría no ha superado la ESO (pero por la edad, no es que pensemos que sean tontos).
La pose de la población objeto de estudio es la conocida como "El Playmobil" (o clí pa' los lectores gaditanos): sólo permite un leve movimiento de cadera con cubata en mano.

Sigue la noche, cada vez nos adentramos más en el pensamiento y sentir de nuestras cobayas de laboratorio. Poco a poco nos atrevemos a bailar como ellos, a movernos como ellos, y ¡aaargh! ¡¡nos encontramos con Povedilla!! Sora quiere hacerle una entrevista, pero los hermanos Cobacho se niegan rotundamente, no puede ser Povedilla: no lleva gafas.

La noche se desarrolla sin más incidentes que las caídas de ciertas féminas resultantes del babeo incesante de Comich.

Anotaciones del expermiento: 
- Olor corporal.
- Isra es un soso que no quiere bailar y además nos lo impide a nosotros con un "palmas no".
- A ciertas horas sólo quedan depredadores, o como diría Arza: competencia.
- El dj es una puta mierda.
- Y la música tambien.
- Los hermanos Cobacho, no pudiendo soportar más la tortura, solicitan terminar con el experimento, pero Soraya quiere escuchar la música pese a la mediocridad de su bailar.
- Finalmente el Dj vuelve a hacer una demostración de su habilidad al tocadiscos y de su gran repertorio de reguetón ochentero (existe, en este bar existe) y música electrónica deprimente, y convence a Soraya para abandonar el local.

Conclusión: cuando Cobacho bebe no sabe ponerse una sudadera bien y acaba metiendo las manos en los bolsillos que, misteriosamente, están en la espalda.
Colorario: azul azabache, negro manchón.
Teorema: Si te encuentras con Povedilla por Lucena, no lo entrevistes, no es él.


(Este experimento no tiene como objetivo el de insultar a nadie, ni el de ridiculizar las creencias, formas de bailar, de divertirse o de peerse en lugares públicos de nadie. En caso de sentirte molesto con alguna parte de esta entrada, antes de cagarse en los muertos, madre, padre o tutor de alguno de nuestros componentes, recuerde que ellos no tienen la culpa de que seamos así de gilipollas. Si desea realizar algún comentario hiriente o insulto, rogamos sea usted original y nada ordinario, no se conforme con un ordinario "queosfollen" o "tuputamadre". Entre todos podemos crear un mundo lleno de insultos con ingenio e imaginación.)

Lo que fuimos, lo que somos.

Tengo una amiga que se llama Marta (un beso para ella) y es opositora, sí, de esas personas que terminan la carrera y siguen estudiando como si se les fuera la vida en ello porque no tienen más remedio. Porque para conseguir lo que ella quiere, le toca perderse muchas cosas, pero lo conseguirá.
Pues ella ayer me recomendó escuchar Stupid girls, de Pink, la canción trata sobre las típicas niñas tontas que se conforman con ir vestidas súper guay y llamar la atención de los tíos, frente a la indignación que eso provoca, porque no debemos ser eso, sino luchar, por decir aquí estoy y yo soy esto y es lo que hay.

Pues eso un poco como ella, o como muchas otras chicas y así enlazo con Nur, Mire y Sarita, tres señoritas norteñas que también son de armas tomar, es más, últimamente son los chicos los que las tratan de impresionar, con un bote de Nutella, vistiéndose modernitos o llamando su atención porque se han cortado con un cuchillo. (Otra pena)

Estábamos guasapeando cuando nos hemos puesto a recordar a Xuxa, la de la típica canción de "Ilarilarie oh, oh, oh" que si no conocéis debéis marchaos a llorar mucho, y las canciones de la infancia, como La reina Berenguela, A Atocha va una niña, Debajo un botón...etc., pero todo esto con sus notas de voz, cantado, qué os creéis, si lo hacemos, lo hacemos bien.
Ya que estábamos se me había ocurrido que podía rejuvenecer del todo unos 20 años y preguntar a qué jugábamos cuando éramos pequeñas.

Jugábamos al escondite, a las barbies (y no tenemos traumas con que fueran delgadísimas, pero si querríamos tener su nivel de vida posiblemente), a los pin y pon, a la comba y a la goma elástica, a los coches, a los action man, a los coches teledirigidos, a los tazos, teníamos cromos de panini, veíamos pelis de Disney en panchito y en español normal nos suenan raro, jugábamos con lo que había, los zumos vacíos eran pelotas, se cogían animales y si te caías te levantabas o te peleabas si te habían tirado, y si el bocadillo se cae, te lo comes que hay hambre.

Veíamos el show de Xuxa, las gárgolas, Barrio Sésamo, Delphi, Punky Brewster, Oliver y Benji, Spiderman, Padres forzosos, Blossom, las gemelas de Sweet Valley, Salvados por la Campana, D'artacán y los tres mosqueperros,las Tortugas Ninjas, Capitán Planeta, Nada es para siempre, los Power Rangers, vimos Farmacia de guardia, los Trotamúsicos, los Fruitis, David el gnomo, los Pitufos, Sabrina, Cosas de Casa, Willy Fog, Érase una vez...

En definitiva, no teníamos Internet, ni videoconsolas, ni maquinitas de ningún tipo, las series no eran muy violentas, más bien chorras y aún nos sabemos miles de canciones, nos han dado collejas y nos han castigado y aquí seguimos, vivas.

¿Qué relación tiene lo primero con todo esto?

Pues que al fin y al cabo somos lo que vemos, oímos y hacemos, o lo que vimos, escuchamos e hicimos, y no quiere decir que no nos guste ponernos guapas (más), cuidarnos y no busquemos hombres (o mujeres) con quienes compartir nuestra vida, pero vivimos para nosotras, que es lo que hemos aprendido; y ahora quizás todo esté tergiversando un poco y la gente esté empezando a vivir para los demás, para gustar, buscando estereotipos y dejando de conocerse a sí misma.

Claro que habrá chicas tontas de nuestra generación, y chicas con las ideas muy claras de otras más avanzadas, pero eso es lo que tenemos que seguir haciendo, no dejarnos llevar por la gran basura social que hay hoy, y ser solo nosotras.

PD: esto también va para mis compañeras de blog.
PD2: también va para los hombres, pero por la inspiración me ha salido una entrada en femenino.


La complejidad humana y sus relaciones amoroso-sexuales-afectivas cuando salen como el puto culo.

El otro día, creo que el sábado que no tuve narices de salir de casa porque estaba destruida, derrotada, acabada, esto... creo que se entiende el mensaje; pues eso, estuvimos hablando un amigo y yo de la vida, del tiempo que hace (él está en Alemania), de las facturas y cosas que no interesan demasiado, la verdad.
La conversación era más o menos entretenida hasta que me preguntó por cómo llevaba mi ruptura sentimental (esto no os lo voy a contar nunca así tan de manera pública, entendedlo), que si estaba animada, si salía (se ve que no se ha enterado de la Navidad que nos hemos pegado). Después de todo y de la conversación me dijo una frase.

"Para mí, una relación se supera cuando no echas de menos a la otra persona al acostarte".

Y lleva más razón que un santo, aunque la razón que tenga o no un santo es solo una expresión que os conozco, porque cierto es que cuando estás con una persona y sobre todo si tienes ilusión, ganas etc. no diré todos los días, pero si no vives con ella y no te despiertas a su lado, las veces que tu pensamiento es para tu pareja, o simplemente para esa persona son muchas, muchísimas, ¿por qué? Supongo que te da fuerza, ganas, que queda menos para que os volváis a ver.Bueno, esas mariconadas amorosas que nos pasan.
Amén de por las noches como decía mi querido amigo.

Eso está claro que es cuando estás con alguien o te gusta, pero ¿cómo va eso de desenamorarse? Pasa sin más, se deja la relación y ya no hay nada, ¿qué pasa entonces?

Pues veréis, si la relación la has dejado tú, probablemente haya llegado a su fin, por tu parte, hayas dejado de querer, no te guste e incluso le hayas cogido asco, aunque la otra persona puede seguir enamorada de ti y entonces es probable que te persiga, te de por culo hasta el día del juicio final y tú solo puedas aumentar tu enfado y rechazo.
CONCLUSIÓN: intentad hacerle ver que es irrevocable la decisión

Si os han dejado y si alguna vez lo han hecho sabréis de lo que hablo, pueden pasar dos cosas; que la cosa no estuviera bien, y hasta llegue a ser un alivio, o que te dejen destrozado, como un trapo y encima necesites tiempo (unos más que otros, eso según el carácter) para recuperarte. En este momento no seáis los pesados que no os gustaría que fueran con vosotros, tirad de amigos o de lo que podáis, ánimo.

Esto es lo fácil de las relaciones, ahora bien, a ver qué me decís de estos dos casos.

1- La relación va mal, se deja, todos de acuerdo, tan contentos y tan amigos. Desde mi punto de vista no suele salir bien, No se puede ser amigo de un ex, voy más allá, si se puede, el problema es que hay que dejar un tiempo prudencial, porque aunque haya sido de motu proprio (puta palabra), ahí había algo más, no solo amistad y asimilar que alguien con quien lo acabas de dejar está con otras personas lleva un tiempo. Si pasado un tiempo no lo superas, querido/a estabas más pillado de lo que pensabas, vete al caso anterior.

2-La relación va mal, o bien, pero hay algo que impide que vaya perfecta, fluida. El caso, que los dos estáis enamorados, pero uno decide dejarlo; esto es lo peor de todo, porque no terminas de entender, porque haces todo por arreglarlo y que siga, pero ya no va a funcionar, porque aunque lo dejéis no sois capaces de pasar página, y os hacéis daño, mientras uno lo intenta el otro no se deja y viceversa, hasta que pum! Ya no se intenta más y te resignas, quieres y tienes que rehacer tu vida y estás jodido. Unos necesitaréis estar solo, otros mucho apoyo. Mi consejo, amigos, salir, planes y gente, mucha gente.

Después de todos estos casos, cuando crees que ya lo has superado, has salido, te has reído (volver a reír es vital) y está todo genial, vuelves a ver a esa persona y...¿cuántas veces no habéis recaído? Sí, eso de donde hubo siempre queda, pasa mil veces, para mí esto es casi siempre malo por dos razones, te puedes dar cuenta de que no has olvidado y te quedas jodido, o te puedes dar cuenta de que efectivamente sí, has olvidado y la acabas de cagar de mala manera porque es como, ¿para qué he hecho yo esto?

En definitiva, las relaciones, que son un mundo. Que es cierto que has superado una relación cuando no piensas en ella por la mañana, por la noche, cuando se te queda la mente en blanco... pero si has llegado a ese punto y te reencuentras con dicha persona por favor. ¡¡Evita tener sexo de nuevo!! Que solo te va a complicar las cosas.

Yo siempre soy partidaria, muy partidaria de tener sexo, lo defenderé a capa y espada, pero recaer con una expareja o alguien que te dejó marcado no suele ser bueno. Así que conoced gente, mucha, salid, desmadraos y follad en demasía, o todo lo que podáis, pero con gente nueva.

Y ojito con los anticonceptivos, ¡¡¡que no falten!!!


Arza también existe

En primer lugar, antes de continuar leyendo tenéis que pulsar este enlace y dejar la música sonando mientras leéis la entrada.

Quiero que sepáis todos que Arza existe, que no nos lo hemos inventado (es necesario despejar este tipo de dudas), y contar algunas cosas sobre el chico que más veces le ha toado el culo a Soraya de todos los del grupo (sí, es cierto, y no solo a ella.... muajajajajajaja).

Se trata de un ser frokide tremendamente simpático, bastante generoso, guapete (como todos, cojooone que no sus pongáis celosssones), tiene campo y piscina (muy importante esto... sobre todo en verano), pero tiene un problema: es complicado sacarlo de casa. Bien es verdad que últimamente no tanto, ha estado saliendo un poco más para aprovechar la navidad y tocarle el culo a Soraya.

Mira que siempre siempre lo pasamos bien, pero sin Arza faltan cosas:
- La típica frase sin sentido de la que muy a menudo nadie se ríe.
- Los mosqueos de Irene cuando el pobrecito se pone pesado.
- Los X en la puerta de... yo que sé, cualquier sitio.
- Hm... Em... Esto....No hombre, no es que no haya más cosas, es que las listas no se me dan bien... Ejem.

En fin, como no escribe, escribo yo por él, porque me alegro muchísimo de haber compartido esta navidad con él y con todos los demás KTB.

Salidas babosiles

Como todo el mundo tengo mil millones de cosas por hacer, cosas perennes que se mezclan con las de temporada, pero solo me apetece una: ¡¡¡¡salir con mis babosos!!!!

Y es que no me canso. Dicen que tengo mucha marcha, que he empezado el año muy fuerte, y no es eso, simplemente me gusta estar con ellos (a pesar de todo).

Hoy será uno de esos días que contaremos aquí, puede que lleve el título de “Crónicas navideñas 2”, para seguir con la saga que ha abierto Lara (puedes verla aquí), puede que no, quién sabe. La cuestión es la siguiente: va a ser prometedora, como todas las salidas babosas que tenemos últimamente, y es la edad, o la experiencia, o la inconsciencia (o puede que sea sólo el alcohol) que nos tiene sembraos.

Recuerdo en el puente, por ejemplo, (que creo que no lo hemos contado), que Comich se “ralló” con el rallador de quesos de la Nueva Nueva Plaza Nueva, (eso dio para unos vídeos jajaja) mientras leíamos poemas. Poemas que después sirvieron para hacer ejercicios de improvisación (ya te podrás imaginar, si nos has leído lo suficiente, que a las tantas de la mañana, con un gran nivel de alcohol en sangre, el rallador de queso y más cachondeo que donde lo hacen, las rimas parecían más bien chistes malos de Comich).

A todo esto hay que añadir el Pony-Burro durmiente que ya por esas fechas estaba en el Belén gigante que han montado en la Nueva Nueva Plaza Nueva, que no quería colaborar en nuestro film.


Es por cosas como estas por las que me gusta taaaaaaaanto salir con esta gente, porque después puedo hacer vídeos con los que me estoy riendo de ellos meses.

Feliz año 2014

¡Eey! Que no nos hemos olvidado de vosotros. Desde KTB os deseamos un feliz año 2014, que sea mejor que 2013 y peor que 2015...y así. 

Espero que vuestros cuerpos se hayan recuperado ya del aluvión etílico de estas fechas, y empiecen a pensar en dietas y rutinas deportivas para ir expulsando polvorones y turrones de vuestros barrigones.

Nosotros tuvimos una muy buena despedida de año, con desayuno al amanecer y alguna que otra anécdota para contar.

Por cierto, en la mañana después de Nochevieja, terminando nuestra fiesta particular, nos pararon por la calle, y NO, no era la policía para que nos estuviésemos calladitos y tranquilos. Eran ¡¡SEGUIDORES!! Sí, en KTB ¡¡también tenemos seguidores!! Y nosotros creyendo que era el pesao de Comich el que hacía todas las visitas.

Y de la alegría que nos dio dijimos: pues habrá que seguir dando por culo en enero, ¿no? De momento nos chivan por el interfono (¿qué caraho é esto diosmío de mi arma?) que el gafa de Isra tiene una entrada a punto de salir y que posiblemente, repito, POSIBLEMENTE, escriba su descripción en la página principal por fin.

Os esperan también nuevas entradas desternillantes por parte de Jezú, que entre ron y ron le venía a visitar la inspiración, y lo iba apuntando en el móvil. Todavía está intentando descifrar las 2 primeras palabras. 

Os contaremos cómo NO fuimos envenenados en nuestra comida de empresa y actualizaremos nuestras frases célebres con las prendas que se nos escaparon sobre la mesa.

Nuevas encuestas, resultados de las dos anteriores y, quién sabe, quizás alguna que otra colaboración babosa por ahí.

¡¡Todo eso, y mucho más sólo aquí, en Kilo the Babas!!

Excesos y vicios

Buenos días/tardes/noches o lo que sea cuando estés por aquí.

Si estás leyendo esto es porque has visto esas dos palabras y no puedes quedarte quieto como si no pasara nada. Palabras que incitan, que invitan a seguir.

Ya casi es Navidad, no voy yo a descubrir el mundo ahora, seguro que muchos habréis empezado ya con las típicas comidas, que si en el trabajo, que si en la facultad, que si con vuestro grupo de amigos etc. y lo peor es que todavía (sí, lo peor he dicho) quedan las típicas cenas familiares.

Lo malo de esto son los excesos, comes un montón, cosa que cualquier día normal ni de coña harías, incluso comida que miras mal, pero te comes porque ya la pagas, o que tu madre se ha pasado ocho horas en la cocina, a ver quién es el guapo que dice que no se lo come (automáticamente una mano se acerca a tu cabeza y te la ganas).

Sales mucho, aunque tengas que trabajar, porque claro es Navidad, y no pega quedarse en casa, no seas triste hombre...
Ya que sales mucho bebes mucho, muchísimo, sí, también más de lo normal, te tajas un día cualquiera porque sí, te da igual que sean las tantas y hasta el dinero que te has gastado (esto al día siguiente se traduce en estar llorando todo el día hasta que vuelves a salir). Porque obviamente vuelves a salir y no importa en lo más mínimo.

Realmente el alcohol y el salir para este grupo nuestro podrían declararse vicios, porque lo hacemos de manera continuada y en cantidades industriales sea Navidad, verano, Semana Santa, feria, viernes, sábado, martes...
¡Eh, eh,! No os alarméis tampoco es para llevarnos a alcohólicos anónimos, es que somos andaluces y nos gusta exagerar, es nuestra forma de vida, junto con la cerveza y la siesta y los toros y la fiesta y el no trabajar...Po no, "irse a la mierda todos los que hayáis pensao eso".

Tenemos más vicios y nos excedemos en más cosas. Sin ir más lejos seguro que todos compartimos el vicio del sexo, que ojo, no quiere decir ni por asomo que lo practiquemos en exceso. Sin embargo decimos chorradas en exceso y no es un vicio, es algo natural e incorregible.

Nosotros, KTB como bien debéis saber, somos muy dispares y tenemos vicios y excesos distintos, ésos solo eran algunos posiblemente comunes, pero si quieren que los cuenten los demás. O podéis preguntarles, que la mayoría os contestará sin miedo.

Por último quiero contaros que a nosotros aparte de todas las comidas antes citadas nos queda una juntos, por definir algunas cosas, a la que no, no estáis invitados, pero es para que veáis que nos queremos mucho y a la Carva más que va a hacer la comida =).

Cuidadito con los excesos y los vicios y sobre todo dónde y cómo.

¿Tenéis vicios? ¿En qué os excedéis? ¿Solo en Navidad?

Venga, no seáis coñazo y contadnos cosas.













Del paso del tiempo, o voy pa viejo.

Hoy me he levantado dando un salto mortal, me he quitado el pijama sin usar las manos,
dando volteretas
corriendo, como es habitual en mí, he llegado al baño me he terminado de vestir y después de ponerme las lentillas he abierto mi cajón y he sacado un tarrito de crema hidratante, hasta ahí todo puede parecer normal, pero desde que he hecho esto, solo pienso que me estoy haciendo mayor, pero no mayor de estar madurando; sino mayor de "hostia, ya voy pa vieja".


¿Por qué lo he pensado? Mirad y leed todos de él, porque éste es el pensamiento que no se va de mi cabeza.

Tú me das cremita, yo te doy cremita. Siempre me han dado asco las cremas, no podía entender que alguien se tuviese que echar potingues, ni para qué. Hasta que llega el día en el que empiezas a usar la típica nívea porque la playa te reseca las piernas, como te acostumbras ya la usas para el frío en invierno, después que si las manos se agrietan y hay que cuidarlas y terminas con la crema antibrillos, la extrahydra, la otra que es para refrescar, la que hace milagros. Vamos, que cuando te quieres dar cuenta eso que tanto decías que nunca harías, po toma.

Yo es que mañana madrugo. Cuando estabas en la facultad no decías que no a un jueves de juerga, o un miércoles, amén del Erasmus, eras capaz de decir que no a un sábado si acaso (si acaso me lo creo yo), pero te miraban mal. Es más, hasta el año pasado salía algún jueves y si me parecía oportuno, o no, me liaba y llegaba a trabajar durmiendo más bien poco tirando para lo justo. Al día siguiente estaba un poco cansada, pero lo soportaba. Ahora, si salgo el jueves a las 12 estoy en mi casa porque "mañana madrugo" y el viernes ya si eso toca salir.

La resaca de tu vida. Sin dejar mucho de lado las salidas llegamos a este maravilloso punto, una mierda pa ti maravilloso, antes, con lo de antes me quiero referir a no hace tanto, probablemente menos de un año, o puede que sea algo más; la cuestión es que salía y la resaca, si la tajada era un señora tajada me duraba un ratito por la mañana, hasta que desayunaba, si eran seis o siete cervezas, me levantaba, bebía agua y tan ricamente. Ahora, cada vez me cuesta más recuperarme, seis o siete cervezas son un ibuprofeno y un rato atontada (máxime yo que tengo jaqueca y beber me provoca dolores horribles de cabeza), pero como sea una gran tajada, de ésas a las que llamamos grupales, me puede durar hasta la hora del almuerzo y el cuerpo flojo casi hasta que haya que salir otra vez.

Botellón o prehistoria. Siendo siempre detractora del botellón, reconozco que yo también he sido partícipe de las reuniones en torno a una botella de alcohol y otra de refresco, hielos y vasos de plástico. Alguna vez, muy de vez en cuando lo hacemos, pero posiblemente en una feria o algo excepcional, ya no pega hacer botellón, menos con frío. Quedar para darte los tres euros y que alguien que parezca mayor vaya al supermercado a por el alcohol me queda casi a años luz. Y menos mal.

Las comidas de Navidad. Hacer esto antes, era ir a la Manzana, o al BurgerKing, o a comer pizza y luego salir de paseo normal. Ahora te lo piensas, das vueltas, organizas e incluso le metes presión a la Carva para que aprenda y te cocine la cena mientras otros decoran la mesa y otros... ¡¡Ay qué putas ganas tengo!!

Los regalos de Reyes. Este punto sin duda marca un antes y un después, pasas de tener el salón plagado de regalos y comparar con tus hermanos y primos quién tiene más y mejores a mirar tu jersey y tu colonia desde la retaguardia y rebuscar en la cartera cuánto te queda para ir a consolarte con los babosos de que has invertido mucho y con suerte te has llevado algo.

Así podría seguir un rato, pero si lo pongo yo todo no vamos a poder compartir (juntos como hermanos) cosas que os hacen sentir mayores a vosotros también.

Y ojo, que no estoy lamentándome y diciendo, oh cómo me gustaría volver a tener 17, 20 años, porque no, la verdad es que no volvería atrás, primero porque tendría que volver a vivir cosas y segundo porque no tendría lo que tengo, lo haría de otra manera sin saberlo y no estaría rodeada de estas babosas personas (entre otras) a las que se le va la olla y me dan miedo, pero que quiero tanto.
[Muestra pública de cariño del año, daos por satisfechos]

No me valen comentarios tipo "yo es que me siento joven", porque yo también, pero como todos me hago mayor. Y si no que se lo digan a Comich que también llegó a lamentarse de ello

Ea, a ser buenos. Quedáis besados.







Réquiem por una palabra aguda con tónica en la última sílaba y acabada en vocal

Requiescat In Pace, tildes y acentos devorados por Carva.

Sí señores, esa forma tan peculiar de escribir de nuestro querido Jezú no es más que una transcripción exacta y milimétrica de su expresión oral. Podría decirse que tiene un sistema de reconocimiento de voz para escribir las entradas. Pero no, si así fuera existirían tildes y todas las palabras del texto estarían debidamente acentuadas, y como habréis comprobado, únicamente existen unas cuantas.

¿Qué quiere decir esto? ¿Que frenteplateada es un ser hambriento que se come las tildes? No seamos gilipollas, por favor, todos sabemos que es imposible comérselas. A no ser que estén escritas con el mierda fondant ese en una tarta. Pero no es el caso.

El caso es que la Carva, tras su evidente pérdida capilar, sufrió un leve accidente ornitológico, y una de las palomas radioactivas que deambulan por Los Patios de Cádiz, en los cuáles nuestro amigo tiene el placer de vivir (joputa como te envidio), se le cagó en toa' la coronilla. Si hubiera sido una paloma normal, con sus patas y sus alas en perfecto estado (y no esos muñones que se gastan los especímenes gaditanos), y aquí mi amigo de mente fresca tuviera algo más de pelo, pues todo habría quedado en una mera anécdota humorística y una manchita blanca en cabeza y hombros. Sin embargo, estas malditas palomas radioactivas poseen un potente ácido anal que bloquea algunos de los impulsos eléctricos que se producen en nuesro cerebro, provocando ciertos déficits de entendimiento, y como él no sabe cuándo termina de limpiarse la frente y empieza a limpiarse el culo, pues pasó lo que pasó. Entre los déficits nombrados está el de confundir "Kill the Baby" con "Kilo the Baba" (en efecto, Lara se vió afectada por este asqueroso accidente también), y el de no distinguir entre una frase y otra en los siguientes casos:
- "Que lastima" vs. "Qué lástima".
- "Paso de ti" vs. "Pasó de ti".
- "Anoche sólo tuve sexo" vs. "Anoche solo tuve sexo".

Aunque para él (y para mí, no nos engañemos) la última frase sólo puede tomar un significado onanista, es evidente que en las otras sí que hay una clara diferencia semántica. Si no la encuentras, puede que hayas sido víctima de estas ratas del aire, o que seas de los míos: algo cortito, de estatura o mente, da igual. En ambos casos, tonto de cagada o de nacimiento, hola.

Yo no sé vosotros, pero yo elegiría a Jezú sin duda alguna para la redacción de un vocabulario y gramática andaluces, en el cuál los paréntesis y puntos suspensivos serán su principal recurso lingüístico, y que marcará un antes y un después a la hora de cualquier creación literaria, dando lugar a una nueva época en la que no importa lo que escribas, sino lo que el lector sea capaz de entender (tras un par de lecturas por cada frase escasa de acentos).

Pero qué queréis que os diga. A mí me encanta. Me encantan en el sentido de llorar cada vez que leo sus entradas (unas veces son de risa, otras son sangre por su orto-grafía). Además, las estadísticas del blog lo avalan(chan). Así que no cambies Jezú, te seguiremos llamando para nuestras tajás grupales.

El otro hobbit...

Y vosotros diréis ¿¿otro hobbit?? Venga Carva que estas ya delirando, si solo hay un libro de "El Hobbit"...y si tenéis razón pero no por ello es la única historia de un hobbit que se fue de paseo con un anillo al monte del destino...y no volvió, lo que pasa que la otra era mas comercial...
Pero aqui estoy yo para contaros la verdadera historia, que no es menos interesante ni menos divertida, ademas el protagonista como buen hobbit es pequeño y con el pelo enmarañado (como los angelitos de las iglesias para los de la LOGSE).
Pues lo dicho la historia tiene comienzos en una pequeña comarca aracelitana, con dos ralladores de queso en su plaza mayor, si ralladores, unos ponen estatuas, y otros ralladores...pero bueno eso es lo de menos pues el pequeño Peter McCasper vivía en el cuarto carajo, el quinto es donde vive Arza, y eso ya no se considera ni comarca ni campo ni ná de ná...eso es un híbrido... pues el pequeño Peter (era bajito como es normal en esta especie) decidió un día ir al monte del destino de paseo y pa estudiar la fauna y la flora que había por allí, algo se habría fumao, si no uno no se da esos paseos pa que te pille un natzgul o un urukhai (no se como se escriben y no voy a mirarlo así que no os quejéis) y te coma o te destroce. Pero él era valiente a la vez que descastado de su comarca, por eso de que ya casi no estaba dentro.
Pues cuentan las *leyendas, (al final explicare porque son leyendas no te impacientes) que Peter se adentro en el bosque oscuro, paso las llanuras heladas, vio al dragón alado.... (y bueno un montón de mierdas que no se cree nadie pero que se ponen en las leyendas para dar emoción y dramatismo) (por cierto os habéis dado cuenta de la pecha paréntesis que pongo que pesao soy cojones y encima algunos ni los cierro para que Comich lea rápido todo, bueno que al final llego casi al monte del destino, que tenia su torre dora y sus 3000 chabolas de orcos, y el cabrón se descasto tanto que nadie volvió a saber de él) (aquí te la jugado emmm Comich??)
Cuentan los juglares que todavía sigue de dando vueltas por allí, con su cabello enmarañado mecido por el aire sulfuroso de ese monte, diciendo que no destruirá el anillo porque lo hizo libre de la comarca y que jamas volverá, porque ya tiene su tesoro...a lo que yo le digo Pedro cabrón ven ya pa´ca!!
¿A que este libro mola más? ya se que no pero te lo has leído ya termina la entrada anda...
y ahora como en los buenos libros los asteriscos al final para explicar lo que no hayáis entendido.


Por cierto sabéis que podéis animar a que escribamos alguna gilipollez (carvachada) como esta o peor sobre el tema que mas prefiráis y solo tenéis que dejarnos un comentario con el tema que mas os guste aquí mismo!!

Pd: en memoria de Pedro, del que nunca se volvió a saber, tus compañeros de comarca esperamos estés vivo y capturado por los orcos que te torturen y te corten el pelo (he aquí la maldición de un calvo) o en el infierno por desertor...XD

Y si ahora el asterisco impacientes....

*Leyenda: algo que no es cierto, o esta inventado por mi o cualquier otro, a saber...pero esta por mi... ya que no se sabe que paso en realidad con Peter McCasper.

Elogios

Me cago en los babosos!!!!!

Todas las noches lo mismo:

-Bla bla bla
-bla bla bló!
-(nota de voz)
-jajajajajjajaja qué cabrón (o cabrona)

Y una aquí, que tiene que estudiar, hacer trabajos y demás historias, con un sueño que se muere… y encima me entretengo en leer sus paranoias y comentar!!!!!!!!!!!
No sé de qué me quejo, los elegí yo =)


 Y es que en el fondo tienen sus cosas buenas: no hay que echarles la comida en un bol, saben beber agua solos y no hay que recogerles las cacas… Bueno, y más cosas, pero no es cuestión de hacerles la pelota que se suben a la parra y escriben mucho.

La resaca interminable

Hoy es domingo y como tal es un típico día para tener resaca. Menos mal que yo la pasé ayer. Sí, salí el viernes, y sí, se me fue la mano un poco; vale, mucho. Me pasé todo el día de sofá en sofá y de cama en cama, pero esto me recuerda a nuestras resacas grupales, ¿Qué son? Las resacas post-tajada grupal. Hoy en concreto llevo todo el día acordándome de los dos últimos cincos de enero. Os cuento.

Estos últimos años siempre decimos que como el día cinco, cabalgata de SSMM los Reyes Magos de Oriente, estamos todos en Lucena es un buen día para tajarnos, salir desde por la mañana, unas tapitas, unos cafés, más cervezas etc. Hasta ahí todo bien, el problema es que el día cuatro, cuando suele llegar Comich salimos a tomar algo, de tranqui que el día cinco es el de darlo todo.

Como supondréis los planes nunca salen. Hace dos años, empezamos  de tapitas, unas seis cañas para empezar, pero se nos fue de las manos, seguimos bebiendo, entramos en un pub de la famosa Nueva, Nueva Plaza Nueva que estaba vacío y allí nos quedamos hasta que cerró. El nivel de alcohol era bastante elevado porque llevaba un escote más grande que un barco y Arza no era capaz de encestar ni una bolita de papel. Terminamos en el Transi DEP, y el dueño amenazando con echarnos porque los niños no paraban de cantar. 
Al día siguiente, el famoso cinco, habíamos quedado para tapear, pero la resaca era tal, que nunca sucedió ese encuentro. Vimos la cabalgata, sin fuerzas y sin alcohol y nos fuimos a casa.

Este año pasado fue lo mismo, el problema es que decidimos ir el día cinco a casa de Macarena, nuestro estado volvía a ser lamentable, pero allí estábamos todos, dándonos apoyo moral ante aquella gran resaca grupal. 

Este año...este año ya se verá, pero creo que como volvamos a cambiar el cuatro por el cinco, deberíamos plantearnos hacerle una oda al cuatro de enero.

Y si habéis estado resacosos y os sentís identificados con dolores de cabeza, el estómago revuelto, no podéis ni oler la comida, recordad, las resacas en grupo son mejores.

Bebed con moderación; y si no la encontráis, buscaros a otra.