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Soraya y Lara presentan... LA AVENTURA SEXUAL DEFINITIVA

EL DÍA QUE LIGÓ COBACHO



Instrucciones: Poner esta canción:

http://www.youtube.com/watch?v=HlgDbTpFYJc

Y cantarla con esta letra:

Anoche en Burgos, algo pasó
Anoche en Burgos, todo cambió
Me fui a un bar, a reventar
Me bebí, tres copas de más
Cago en Dios, días de alcohol
Cago en Dios, que resaca por Dios.

Wel o wel o wel o u

Dime más, dime más
Qué cojones pasó
Dime más, dime más
Suéltalo ya cabrón

Buru ajá buru ajá buru
Vi a una chica, se me acercó
Toqué su culo, no me pegó
Muy extraño, me pareció
Pero a otro tercio, me invitó
A las dos, todo cambió
A las dos, comenzó lo peor

Wel o wel o welo u

Dime más, dime más
Y las tetas, qué tal
Dime más, dime más
Te la quiso chupar?

Buru ajá buru ajá buru

Nos calentamos, fuimos al baño
Le metí mano, un tanto extraño
Lo que encontré, fue salchichón
Me asusté, era un gachón
A las tres, yo me largué
Con el cu-lo contra la pared

Wel o wel o wel o u

Dime más, dime más
Te quiso penetrar?
Dime más, dime más
Te logró taladrar?


Shupapa shupapa shupapa shupapa 
Shupapa shupapa shupapa shupapa yeeee

Yo llamé, a mi hermano
Isra mira, lo que ha pasado
El capullo, se descojonó
Y por eso, canto esta canción
Hay que ver, otra noche sin ná
Al final, otra pajilla más



CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES (O NO) PURA COINCIDENCIA

Malditos Cabrones e Historia del plátano

Escribo porque estos cabronazos me taparon mi última publicación, publicando otra justo 3 MINUTOS DESPUÉS que la mía, dejándola sumida en el más profundo olvido y desconocimiento.

Eso sí, como alguien tenga cojones para publicar ahora, que se prepare...

Bueno, dejando a un lado mi oscuro lado sádico-vengativo os voy a contar la historia del plátano (chorrada monumental). Pues sucedió ayer mismo. A las 11.00 PM recibo una llamada de un número que no tenía guardado, y lo cogí. Se trataba de un alumno del grupo de adultos de mi academia de teatro que se había dejado olvidada la cartera en la escuela y, como le hacía mucha falta, me pedía el favor de ir a abrirle exclusivamente para que la recogiese. He de decir, que de no ser porque iba a ir a mi bar favorito (La Libra, Córdoba) a beberme unos cuantos tercios, me hubiese sentado como una patada en todo el monedero. Yo estaba terminando la cena, me solidaricé con el hombre y fui corriendo a mi habitación a vestirme y salí en la fría noche cordobesa dirección a mi trabajo, del que había salido pocas horas antes. Una vez allí vinieron los "mira que hacerte venir a estas horas", "no sé como voy a agradecértelo", "perdona de verdad" por su parte; y los "no te preocupes hombre", "esto le puede pasar a cualquiera" o " total, que más da, si ahora me voy al bar" por la mía. Justo cuando estaba cerrando la puerta para marcharme, deseosa de beberme la cruzcampo más fría de La Libra, empieza el chico a remover sus bolsas, y finalmente extrae un manojo (creo que se dice así) de plátanos, arranca uno y se empeña en dármelo. "Hombre, si ya he cenado, si, si, si yo ahora no voy para mi casa, qué hago yo con un plátano en el bar..." Nada. Avenida Gran Vía Parque abajo, iba yo caminando con mi plátano, que encima era enorme. Puede parecer una historia bastante tonta, pero... Os juro que yo no entendía qué cojones hacía yo entrando al bareto con el cachaco de plátano en la mano.
Al final de todo, como mis amigos fueron unos impuntuales y no había nadie en el bar, volví andando a mi casa sólamente, por y para dejar el plátano.


PD: Me lo acabo de comer ahora mismo, y estaba riquísimo. ¡Gracias Antonio!