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El Cuento de Pan Y Pimiento (o De cómo surgieron los montaditos de lomo)

El Cuento de Pan Y Pimiento.

Una buena tarde de verano un pan y un pimiento se fueron a caminar por el campo pero empezó a llover, por lo que Pan se puso blandito y empezó a deshacerse. Entonces Pimiento sacó su paraguas de hoja de planta de pimientos y  lo tapó.

Tras el paseo romántico bajo la lluvia veraniega, se casaron, pero Pan le puso los cuernos a Pimiento con Lomo, y así tuvieron a Montaditos-de-Lomo.

Ante las ausencias de Pan, Pimiento comenzó a sospechar y contrató a un espía, Mahonesa, que rápidamente inició su investigación.

Siguiendo a Pan, lo vio encontrándose con Lomo y una amiga de Pan, una chica, y eso se sabía por la raja de delante, llamada Parte-de-Arriba.

[Recapitulemos: tenemos a Pan (el infiel), a Lomo (la amante), a Pimiento (el cornudo) y a una  amiga de Pan (Parte-de-Arriba)]

Estaban hablando cuando la amiga de Pan, Parte-de-Arriba, se ausentó por unos instantes, momento en el cual Pan y Lomo se pegaron mucho, demasiado. Ante ese panorama, Mahonesa corrió hacia ellos, pero Parte-de-Arriba lo vio todo y persiguió a Mahonesa. Todos se espachurraron como resultado de las inercias de las carreras, y así surgió el Bocadillo simple de Lomo.

El pobre Pimiento quedó desolado al ver que su querida Pan hacía tan buena pareja con Lomo, pero, por cosas de la vida, y perversiones del mundo natural, formaron tríos ocasionales en los que corría la cerveza sin parar, fruto de los cuales surgieron los Montaditos de Lomo con Pimientos.

FIN.

Borracheras épicas

Bien es sabido por los lectores que no destacamos por nuestra salud. Al menos es sabido que no ponemos nada de nuestra parte.
Se conoce también que nos encanta la dopamina y la endorfina que libera el alcohol en nuestro cerebro, sin darnos cuenta de cómo otros neurotransmisores inhiben nuestros reflejos (entre otras muchas cosas).
Pues bien, ahí va la última...

El viernes salí, en principio, a tomar unas cervezas.

       - Hola, Cruzcampo. Sabía que nos veríamos esta noche..
       - Vengo con un amigo...
       - Jaggermeister... ¡Cuánto tiempo!

Y así fue como empezó todo. Mi gran amigo Jaggermeister siempre está conmigo en las épicas, pero también suele jugarme malas pasadas. Me alegré de verlo, a pesar de todo. 

Entre las 4 y las 5 de la mañana, la lié un tanto. Aunque como no es el detalle más importante, lo omitiré en este relato. Lo importante es lo que viene ahora. Llegué a casa media hora después. 

Hasta aquí todo normal, pero evidentemente fui a hacer pis. Salgo del baño, camino por el pasillo, a oscuras, trato de atravesar el salón, veo una puerta, la aparto, ella por sí misma rebota contra una silla estratégicamente colocada detrás de sí, y... Se estampa contra mi nariz. O me estampo yo, según se mire. Duele, oh sí, duele mucho. Me acaricio suavemente la dolorida nariz y al entrar en mi habitación me veo la mano, roja. Las gotazas cayendo tres o cuatro bits por segundo. Jesús me mira, sentado en la cama. Lo miro. Me pican los ojos, las lagrimas caen ahora entre gota y gota de sangre. Os lo juro, me puse histérica. Espectáculo de algodones y agua oxigenada, loca llorica y hombre realmente guapo limpiando sangre del suelo. Lo de que es guapo es importante, lo juro, aunque parezca que no, porque aunque sea nerviosa, no pueda estarme quieta, y prácticamente me busque la mala suerte, el hombre guapo siempre me cuida, y es lo que me llevo de esta historia.

Beer or not to be. There isn't any question.

Las mieles del deseo tienen un nombre
y tienen un color, que casualidades
de los ingredientes, es ambarino
como la miel.

Las mieles del deseo te dejan
marca en los labios, en el
bigote, y un amargo sabor
al tragar.

Las mieles del deseo me desean,
sí que lo hacen, no podría yo
profesarles este deseo que adentro llevo
si el sentimiento no fuera recíproco.

Las mieles del deseo se sirven frías,
unas más que otras, y a ser posible
en vaso de cristal.

Pero sobretodo, las mieles del deseo,
tanto esta que describo, como otras,
son mucho mejor en compañía.

El regreso de KTB

Érase una vez un elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona,
que le gustaba hacer cosas de elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

Pasaba con este elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona,
que no le gustaban los cacahuetitos.

Solo le gustaban los pepinitos
y estaba agustito con medio kilito
el elefantito con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

Vió a una tetorrona con cara guarrona
pidiendo de forma gorrona:
la elefantita con color moradito,
de trompa flexible y tontorrona.

La tetorrona se metió la trompa flexible en el coño
porque llevaba una semana sin follar y no podía resistirse más,
pero como estaba cachonda decidió
tirar de agenda y tener sexo salvaje esa noche.

Y así fue como se reencontró
con el enano que se tiraba antaño,
aquel del falo kilométrico y la cara de Messi borracho.
Una cosa compensaba la otra.

Pero lo que más le dislocaba era el orto.
Ay que decir del orto de aquel enano...
años habían pasado,
centímetros se había dilatado.

En pleno auge neurosicológico,
Te podría decir algo rimado con zoológico
Mas no me gustaría ser repetitivo,
Por favor camarero: un aperitivo!!!

El aperitivo es una fresa,
pero no te confundas, no me la pone tiesa
Prefiero el chupito de Absenta,
Cualquier otra cosa no me interesa.

Y así el elefantito despertó
Triste comprendió que solo soñó
Con una noche babosa
Sin parangón.

Experimento babosil en "La Orillita del Río"

Una vez ingeridos los mililitros necesarios para nuestra misión, y tras haber calentado nuestros motores HS (Hijoputismo Sorayiano) nos disponemos a estudiar los especis, espexe, especímenes (escupiendo entre medias) existentes en nuestra querida y nunca suficientemente alabada Lucena (je je je).

Primero: quitemos el perdigón de la pantalla.

Segundo: pongamos, por poner un poner, que el lugar en el cuál se realizará el estudio se llama: La Orillita del Río. Y ponemos por poner este poner POR NO DAR NOMBRES QUE EMPIEZAN POR RI-, Y ACABAN POR -VERA. Que podríamos haber dado nombres, po' sí, que no lo hacemos, po' también.

En pos de la ciencia, y como paso imprescindible, intentamos entrar en este pub bajo peligro de convertirnos en algo que no somos, adquiriendo cualidades y características nada relacionadas con nuestra esencia de ser, corriendo el riesgo de salir de allí siendo algo que no somos: pijohs luhsentinohs deseando que llegue la semana santa y el día de la vihgen d'arahseli

Mardá:  hay que esperá cola pa' entrá. Y lo malo es que el mamón de Cobacho lleva sudadera. Esperamos un rato. Mientras tanto, nuestro informal amigo que sale con sudaderas en sábado noche, tiene un dèja vu y un flashback en la cola. ¿De qué era? Pues no me acuerdo, no lo apunté en el momento y las lagunas de esa noche emborronan partes que sólo Soraya puede recordar.

Como de costumbre, nuestro primer paso para acceder al local objeto de estudio es poner cara de no repudio la fauna existente dentro de este local, la de persona agradable, responsable y razonable y, por supuesto, la cara que nunca sabe poner bien Comich: no voy borracho.

Conseguido, con suerte el portero con acento del este europeo no se ha fijado en el facepalm de Isra al ver que Comich intenta sonreír con cara de tejuroquenamáquematomaouna fallando estripitosamente, para no variar, y logramos entrar en el colorido antro de refinada decoración y música reguetoniana.

Tras pasar el vestíbulo de independencia de cristal, Cobacho se pierde mirando un culo, y después por poco se cae escribiendo esto en el móvil. Ardua tarea la de realizar estudios científicos y tomar notas en un smartphone de pantalla resquebrajada mientras aún está fermentando en su estómago la levadura de La Cobacha (cerveza realizada por Jezú, Isra y, cómo no, nuestro intrépido, guapete y soltero científico cervecero).

Lo primero que notamos es una gran conglomeración de un sector de la población lucentina incapaz de relacionar zona de baile con bailar (gran razonamiento). Observamos que la gran mayoría no ha superado la ESO (pero por la edad, no es que pensemos que sean tontos).
La pose de la población objeto de estudio es la conocida como "El Playmobil" (o clí pa' los lectores gaditanos): sólo permite un leve movimiento de cadera con cubata en mano.

Sigue la noche, cada vez nos adentramos más en el pensamiento y sentir de nuestras cobayas de laboratorio. Poco a poco nos atrevemos a bailar como ellos, a movernos como ellos, y ¡aaargh! ¡¡nos encontramos con Povedilla!! Sora quiere hacerle una entrevista, pero los hermanos Cobacho se niegan rotundamente, no puede ser Povedilla: no lleva gafas.

La noche se desarrolla sin más incidentes que las caídas de ciertas féminas resultantes del babeo incesante de Comich.

Anotaciones del expermiento: 
- Olor corporal.
- Isra es un soso que no quiere bailar y además nos lo impide a nosotros con un "palmas no".
- A ciertas horas sólo quedan depredadores, o como diría Arza: competencia.
- El dj es una puta mierda.
- Y la música tambien.
- Los hermanos Cobacho, no pudiendo soportar más la tortura, solicitan terminar con el experimento, pero Soraya quiere escuchar la música pese a la mediocridad de su bailar.
- Finalmente el Dj vuelve a hacer una demostración de su habilidad al tocadiscos y de su gran repertorio de reguetón ochentero (existe, en este bar existe) y música electrónica deprimente, y convence a Soraya para abandonar el local.

Conclusión: cuando Cobacho bebe no sabe ponerse una sudadera bien y acaba metiendo las manos en los bolsillos que, misteriosamente, están en la espalda.
Colorario: azul azabache, negro manchón.
Teorema: Si te encuentras con Povedilla por Lucena, no lo entrevistes, no es él.


(Este experimento no tiene como objetivo el de insultar a nadie, ni el de ridiculizar las creencias, formas de bailar, de divertirse o de peerse en lugares públicos de nadie. En caso de sentirte molesto con alguna parte de esta entrada, antes de cagarse en los muertos, madre, padre o tutor de alguno de nuestros componentes, recuerde que ellos no tienen la culpa de que seamos así de gilipollas. Si desea realizar algún comentario hiriente o insulto, rogamos sea usted original y nada ordinario, no se conforme con un ordinario "queosfollen" o "tuputamadre". Entre todos podemos crear un mundo lleno de insultos con ingenio e imaginación.)

Experimentos cerveciles 1 (la paranoia de comich y la carva)

Esta carvachada mental es pura representación de la meditación tahoísta. Meditación que, por efectos del alcohol fermentado, seguramente dure ta'hoy. Mañana no me acordaré. No le busquéis sentido. Únicamente se puede ver, he tratado de olerla y me he dejado la nariz en la pantalla (ni hablar de la guarrería que he liao haciendo honor al nombre de este blog: Kilo the Babas on the laptop).
Meditación diferente de la que tuvo Jezú entre Duffmans y palmeras. Esta es entera, sin boca ni lengua, pero nada de a medias.
Meditación de esta gente actual que viven el día a día, sin futuro, por culpa de estos muerdijuye* (según los algecireños: cualquier insecto que pica, que "muerde y huye") que nos gobiernan. Mosquitos chupópteros que por chupar chupan hasta las...cabezas de langostino (por mí, me podían chupar lo que rima).

¿Por qué meditación tahoísta? Pues porque una noche, tuve una reflexión monodaísta. No porque sólo creyera en un dios, o diosa (de hecho esa noche creí en dos o tres de ellas...), es más, si fuera por creencias, sería reflexión monodeísta. Lo de la "a" me lo he inventado yo. A lo que iba, reflexión monodaísta porque daba pa'rato, pero no llegó ni pa'Botín, o Blesa. Da igual, hijoputas tós. Era una doble flexión de pene. De rabo. De polla. De nardo con garbo y... bah, a esta gente no se le ocurre rima ninguna. Totá, que....estaba alguien que esta en un pub, digamos por decir que no querria dar detalles de lugar ni de tiempo de esta historia...llamaremos a este lugar "aquí te doy candela", pues estaba el chaval dando candela y una perrilla (no es de especie canina, pero no veas como le gustaba chupar rabo) calentando por roce la zona fálica. Pues de repente este hombre dándolo todo y de repente la perrilla se fue a perrear a alguien de mas estatura. Fue engañado como el pueblo por un político, esos políticos que son como muerdijuye que chupan la sangre del pueblo. Por lo que nos gustaría que se extinguieran, pero si se extinguen los mosquitos el mundo llegaría a su fin. Porque no habría polinización y las plantas que hacen la fotosíntesis para dar oxigeno al planeta, morirían, por lo que nos ahogaríamos. Y si nos ahogamos no podremos vivir, por lo tanto tampoco movernos, y al no movernos no podremos polinizar a nuestra manera por lo que el mundo llegaría a su fin delfín, pero el galgo corre más que el mastín, que no Martín, que es un amigo nuestro, así bajito y to güenagente. Pero hablando de mastín, pues que este es el fin.

Que os den por el culo, pero punto final.

P.D. de Comich: Me ha corregío Jezú.
P.D. de Jezú: Cobacho se lo ha pensao mejor y no ma corregío ná. Bueno, sólo unas cuantas. Veinticinco. Sin rima.
P.D. Imagen complementaria al texto, sin esto no se entendería nada

Feliz año 2014

¡Eey! Que no nos hemos olvidado de vosotros. Desde KTB os deseamos un feliz año 2014, que sea mejor que 2013 y peor que 2015...y así. 

Espero que vuestros cuerpos se hayan recuperado ya del aluvión etílico de estas fechas, y empiecen a pensar en dietas y rutinas deportivas para ir expulsando polvorones y turrones de vuestros barrigones.

Nosotros tuvimos una muy buena despedida de año, con desayuno al amanecer y alguna que otra anécdota para contar.

Por cierto, en la mañana después de Nochevieja, terminando nuestra fiesta particular, nos pararon por la calle, y NO, no era la policía para que nos estuviésemos calladitos y tranquilos. Eran ¡¡SEGUIDORES!! Sí, en KTB ¡¡también tenemos seguidores!! Y nosotros creyendo que era el pesao de Comich el que hacía todas las visitas.

Y de la alegría que nos dio dijimos: pues habrá que seguir dando por culo en enero, ¿no? De momento nos chivan por el interfono (¿qué caraho é esto diosmío de mi arma?) que el gafa de Isra tiene una entrada a punto de salir y que posiblemente, repito, POSIBLEMENTE, escriba su descripción en la página principal por fin.

Os esperan también nuevas entradas desternillantes por parte de Jezú, que entre ron y ron le venía a visitar la inspiración, y lo iba apuntando en el móvil. Todavía está intentando descifrar las 2 primeras palabras. 

Os contaremos cómo NO fuimos envenenados en nuestra comida de empresa y actualizaremos nuestras frases célebres con las prendas que se nos escaparon sobre la mesa.

Nuevas encuestas, resultados de las dos anteriores y, quién sabe, quizás alguna que otra colaboración babosa por ahí.

¡¡Todo eso, y mucho más sólo aquí, en Kilo the Babas!!

Beer inside!

¿Me echabais de menos?
Da igual, no contestéis, seguro que sí. Vengo a hablar de algo que nos interesa a todos. Vengo a hablar de alguien a sus espaldas...
Quiero hablar de la cerveza. ¿Por qué? Ya estamos con la preguntita... Pues por que todos los babosos gustamos de su consumo responsablemente excesivo. Yo llevo toda la semana bebiéndola, por última vez, hace ahora unas 10 horas. Y... tengo la nevera llena de latas de steinburg del metadona para invitar a mis coleguitas.
Bueno, pues eso, ¿Qué es lo que todos sabemos? Que cuando llegamos jartitos de currar, nos bebemos una en un bareto con algún amigote y... nos quedamos nuevos. ¡La cerveza rehidrata de puta madre! Y su valor calórico es... moderado, conteniendo hidratos de carbono de rápida absorción que hacen que cuando uno está realmente cansado, agotado, pues se tome una cerveza y se sienta mejor. No hacía falta que nos lo dijeran, eh...
Pero... ¡cojones! ¡Está cargadita de minerales! Sobre todo potasio, magnesio y fósforo. Y su cantidad de sodio es bajísima. ¡Es diurética! (Hay gente a la que le interesa saberlo, coño.) Bueno, lo de que te meas, tampoco hacía falta que nos lo dijeran...
Ya no me voy a poner pesadita con las vitaminas, polifenoles, materias amargas... Voy a ir directamente al punto destacado: EL ALCOHOL. Esa palabra prohibida... Ese sustantivo que tanto miedo da a los padres y madres (pero que luego ellos se ponen hasta el culo igual que nosotros).
¡A tomar por culo la hidratación, los minerales, los polifenilidacenomina... como se diga! Si nosotros lo que queremos es ponernos moraos...
Nos tomamos la cerveza porque nos da la gana, para tajarnos grupalmente, o solitariamente, o como sea. Así que... ¿Para cuándo la próxima?